martes, 21 de abril de 2009

Mensaje Pascual de Su Santidad Bartolomé, Patriarca de Constantinopla



B A R T O L O M E
POR LA MISERICORDIA DE DIOS ARZOBISPO DE CONSTANTINOPLA - NUEVA ROMA Y PATRIARCA ECUMENICO A TODO EL PLEROMA DE LA IGLESIA ,LA GRACIA, LA PAZ Y LA MISERICORDIA DEL GLORIOSAMENTE RESUCITADO SALVADOR CRISTO
Queridos y dilectos hermanos e hijos en el Señor, ΧΡΙΣΤΟΣ ΑΝΕΣΤΗ! CRISTO RESUCITO!
La humanidad triste había escuchado algún día del siglo XIX de la boca del trágico filósofo que: “Dios está muerto!” Lo matamos…todos nosotros somos sus asesinos…Dios permanecerá muerto!”¿Qué otra cosa son las Iglesias sino los sepulcros y tumbas de Dios?”[1] Y así también algunas décadas más tarde, de la boca de otro homólogo suyo más tardío que: “Dios ha muerto! Les anuncio, señores, la muerte de Dios!”[2] Estas proclamaciones de los filósofos ateos han perturbado las conciencias de los hombres. Mucha confusión se subsiguió en el campo del espíritu y de la literatura, del arte y de la entonces teología, donde, prominentemente en el Occidente, comenzó a hablarse incluso de “la teología de la muerte de Dios”. La Iglesia, por supuesto, nunca tuvo ni tiene ninguna duda de que Dios murió. Esto sucedió el año 33 D.C, sobre el monte Gólgota de Jerusalén, en tiempos de Poncio Pilatos, el regente romano de Judea. Habiendo sufrido indecibles sufrimientos, fue crucificado como criminal y, hacia la hora nona del Viernes, dijo “todo está cumplido!” y entregó el Espíritu! Esta es una realidad indiscutible. El Hijo Unigénito y Verbo de Dios, Jesucristo, el verdadero Dios, murió “por todos” los hombres![3] Habiendo tomado todo lo nuestro, cuerpo, alma, voluntad, energía, esfuerzo, angustia, dolor, tristeza, desazón, alegría, todo, excepto el pecado, aceptó, por fin, nuestro problema más grande, la muerte, y en efecto, en su forma más humillante y torturante, es decir a través de la cruz. Hasta aquí estamos de acuerdo con los filósofos. Hemos de aceptar también que las Iglesias, los templos, son “sepulcros”, “monumentos de Dios”! Sin embargo, nosotros conocemos, vivimos y adoramos al Dios que muere como “un muerto que es el mismo principio de la vida”! Luego del tremendo Viernes, en la aurora de la mañana del “primero de los Sábados”, es decir del Domingo, sucedió aquello, por lo cual tuvo lugar la economía de Dios en la carne y en la pasión y en la cruz y en el descenso al Hades: La resurrección! Y así también es la resurrección una igualmente indudable realidad histórica! Y esta realidad tiene consecuencias directas y salvíficas en todos nosotros. Resucitó el Hijo de Dios, el cual es al mismo tiempo también Hijo del Hombre! Resucitó Dios con todo lo que había tomado de la humanidad: con el cuerpo que había tomado de la purísima sangre de la Santísima Madre de Dios y con su santa Alma. Resucitó de entre los muertos “resucitando a todo el género de Adán como filántropo!” La tumba de Jesús, el sepulcro nuevo de José, está de una vez y para siempre vacío! En vez de monumento fúnebre es un monumento de la victoria contra la muerte, es fuente de vida! El sol inteligible de Justicia ha brillado “desde el sepulcro, bello” concediendo luz sin fin, paz, alegría, gozo, vida eterna! Sí, los templos son “sepulcros” de Dios! Pero sepulcros vacíos, todos iluminados, llenos de “fragancia de vida”[4], de pascual mirra primaveral, bellos, agradables, adornados, con gloriosas coronas de mirto y con flores de esperanza alcanzable, templos que conceden y regalan la vida! La muerte de Dios cambia la dirección las fuerzas del Hades, la muerte fue reducida totalmente a un simple episodio que hace penetrar al hombre desde la vida biológica a la verdadera Vida. Las Iglesias, los sepulcros de Dios, son las amplias puertas del amor de Dios, las entradas totalmente abiertas del tálamo nupcial de su Hijo, el cual “como Novio entró desde el sepulcro” y nosotros los fieles penetrando por ellas “de la muerte festejamos la necrosis, del Hades la anulación, las primicias de una nueva vida eterna, y regocijándonos, alabamos al autor de estos bienes, al único y glorioso Dios de nuestros Padres”![5] Felizmente murió nuestro Dios y su muerte se hizo vida y resurrección nuestra! Felizmente existen tantos “monumentos” suyos en el mundo, tantos santos templos, donde puede entrar libremente el hombre que sufre, que está cansado y aquel que no tiene consuelo, a fin de deponer la carga de su dolor, de su angustia, de su miedo y de su inseguridad, a fin de “deshacerse” de su muerte! Felizmente existen las Iglesias del Cristo, crucificado, muerto y eternamente viviente, donde el hombre desesperado de nuestros días, engañado por los ídolos de barro y por todas las “vácuas ilusiones!”[6] de este “siglo fraudulento”[7], que le han robado el corazón, es decir la economía, la ideología, la filosofía, la metafísica, encuentra refugio y consuelo y salvación. Desde el Patriarcado Ecuménico, desde la Madre Iglesia que vive en su plenitud la pasión, el dolor, la cruz y la muerte, pero así también la resurrección del Teántropo, dirigimos a todos los hijos de la Iglesia un sentido saludo pascual y bendiciones, con el beso del amor de Jesucristo que ha resucitado de entre los muertos, que vive eternamente y que continuamente vivifica al hombre. A Él la gloria, el poder, el honor y la prosternación, con el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos. Amén.En la Santa Pascua 2009Bartolomé de Constantinopla Ferviente suplicante ante Cristo Resucitado por todos Vosotros.

sábado, 18 de abril de 2009

HISTOS A INVIAT! ¡CRISTO HA RESUCITADO!

miércoles, 8 de abril de 2009

Las Dificultades en la oración


"La dificultad habitual de la oración es la distracción. En la oración vocal, la distracción puede referirse a las palabras y al sentido de éstas. La distracción, de un modo más profundo, puede referirse a Aquél al que oramos, tanto en la oración vocal [litúrgica o personal], como en la meditación y en la oración contemplativa. Salir a la caza de la distracción es caer en sus redes; basta volver a concentrarse en la oración: la distracción descubre al que ora aquello a lo que su corazón está apegado. Esta humilde toma de conciencia debe empujar al orante a ofrecerse al Señor para ser purificado. El combate se decide cuando se elige a quién se desea servir." más...

martes, 31 de marzo de 2009

DIALOGAL



Lectures espirituals de la crisis
Un nou sistema de valors per fer funcionar el món
El nou número de “Dialogal” es pregunta quina lectura fan
de la crisi econòmica i no només econòmica els
representants i experts locals de les tradicions espirituals i
religioses del món. Responen un enginyer industrial i
estudiós de l’espiritualitat, un empresari budista, un
economista jueu, una musulmana doctoranda en economia
islàmica, un pastor evangèlic i un obrer catòlic.
També descobreix el passat i el present de la tradició maia,
a la qual avui pertanyen uns cinc milions de persones,
algunes de les quals practiquen l’anomenat cristianisme
maia: sincretisme consolidat i fruit del contacte entre les creences animistes autòctones i
la religió dels conqueridors.
A més a més, reuneix a l’ateu Joan Carles Marset i al cristià Xavier Melloni per a
dialogar, a propòsit de la campanya atea a uns autobusos de Barcelona, sobre les seves
creences i no creences i aclarir qui creu què i qui no creu què.
En altres seccions, es recorden dues figures claus del diàleg interreligiós: la filòsofa i
mística Simone Weil i l’escriptor i predicador de la no violència Lev Tolstoi. S'explica
el significat de la Pasqua cristiana i s'assisteix a una reunió de la comunitat bahá’í i –de
la mà d’un capellà catòlic- a un funeral paquistanès. S'ofereix una biblioteca bàsica sobre
religions tradicionals africanes.
Finalment, aquest número compta amb els opinadors habituals i el fòrum, on
representants de diverses tradicions espirituals parlen les xarxes socials a Internet.
Per a més informació podeu trucar al 93.200.51.45 o escriure un email a redaccio@dialogal.com
Dialogal és una revista trimestral sobre religions i diàleg interreligiós, publicada conjuntament per
l’Associació UNESCO per al Diàleg Interreligiós i l’empresa editorial El Ciervo 96. És la primera
publicació d'aquestes característiques que s'edita al nostre país.

miércoles, 25 de marzo de 2009

CENTRO DE ESTUDIOS Y ORACIÓN "LA SANTA CRUZ" (14 septiembre)



El Centro de Estudios y Oración de la Santa Cruz (14 sept.) bajo la protección y jurisdicción del Arzobispo Metropolitano José, forma parte de la Metrópolis para Europa Occidental y Meridional del Patriarcado de Rumanía. Dicho centro ofrece la posibilidad de retiros, talleres de liturgia, canto litúrgico, iconografía... en un ambiente de recogimiento y oración.


Para más información:Pr.Philippe Dautais 24240 Monestier France
E-mail: centresaintecroix@tiscali.fr

viernes, 20 de febrero de 2009

DISCURSO CATEQUÉTICO SOBRE EL INICIODE LA SANTA Y GRAN CUARESMA





+BARTOLOMÉ POR LA MISERICORDIA DE DIOS
ARZOBISPO DE CONSTANTINOPLA, NUEVA ROMA
Y PATRIARCA ECUMÉNICO
A TODO EL PLÉROMA DE LA IGLESIA
LA GRACIA SEA Y LA PAZ DE NUESTRO SALVADOR
Y SEÑOR JESUCRISTO,
DESDE NOSOTROS, PUES,ORACIÓN, BENDICIÓN Y PERDÓN

"Venid, oh pueblos, hoy recibamos de los ayunos el don como tiempo de arrepentimiento regalado por Dios…"(Lunes de la Primera Semana de los ayunos)El ayuno que nos propone nuestra Santa Iglesia no es una privación sinó un don, y la metanoia, a la cual nos llama, no es un castigo sinó un regalo. Y cuando la Iglesia, a través de la perícopa evangélica que recién hemos escuchado, nos induce a no atesorar tesoros en la tierra "donde hay polilla y herrumbre que corroen", sino a que atesoremos tesoros en el cielo donde no hay ninguna amenaza de corrupción, nos dice la verdad, pues la Iglesia no es de este mundo, pero vive en este mundo y lo conoce: conoce al hombre, las reales necesidades y las fatigas; conoce bien nuestra época, época de grandes desarrollos y velocidades, de agitación de informaciones y de confusiones, de muchos miedos, amenazas y derrumbamiento. Por ello, mansa pero establemente, llama a todos a la metanoia; por ello disuade a sus hijos para que no tomen un camino equivocado al atesorar sus esfuerzos y al colocar su esperanza sobre bases corruptibles. En cambio, persuade a que atesoren en el cielo, pues, "allí donde está vuestro tesoro, allí se encuentra vuestro corazón". El tesoro que no se corrompe y la esperanza que no se ultraja es el divino amor, la fuerza que sostiene y articula todo. Es el Dios-Logos encarnado que vive entre nosotros por los siglos. Éste es la santificación de nuestras almas y cuerpos, pues no vino a juzgar, sinó a salvar al mundo; no ha venido a herir, sino a curar: "golpea con misericordia y se compadece ardientemente". Anuló al que tenía el poder de la muerte, es decir al demonio, abolió lo implacable de la muerte, es decir, la forma y la presencia despiadada y oscura de la muerte, la cual, cuando existe, oscurece y envenena toda la vida y la alegría del hombre. Por ello, cuando nuestro corazón y nuestra mente están dirigidas hacia el Teántropo Señor, que tiene dominio sobre vivos y muertos, entonces todo se ilumina y se transfigura. Y cuando el Apóstol nos induce a que no basemos en "lo inseguro de las riquezas sino en Dios, que nos provee espléndidamente de todo para que lo disfrutemos" (I Tim. 6,17) nos asegura que el verdadero gozo de la vida es aquello que nos da Dios y que nosotros recibimos con gratitud y agradecimiento. Entonces lo poco es rico, pues está bendito, y lo contingente y momentáneo brilla con la luz de la eternidad. Entonces, no solamente las alegrías de la vida poseen algo que no concluye, sino que las pruebas y las tribulaciones se convierten en motivo de divino auxilio. La divina economía de nuestra salvación es segura. Es "la que en la hondura de la sabiduría filantrópicamente todo provee", y así la prenda de nuestros esfuerzos está asegurada, pues "entregamos toda nuestra vida y esperanza" en el Teántropo Señor. Por ello, cuando el Evangelio nos refiere al cielo, lo hace literalmente: nos hace aterrizar en la realidad de la tierra que se ha hecho cielo. Esta seguridad vive y confieza la Iglesia. "A través de tu cruz, oh Cristo, un solo rebaño se hizo de ángeles y de hombres y una Iglesia; la tierra y el cielo se regocijan, oh Señor, Gloria a Ti". Es por ello que nos concede la posibilidad de vivir el milagro de que la tierra se ha convertido en cielo, y que el dominio de Dios está entre nosotros. Las raíces del hombre se encuentran en el cielo. Sin la Iglesia somos superficiales y errantes. La iglesia es nuestra casa. Al retornar el hombre a ella, regresa a sí mismo, vuelve en sí. Mientras se aleja, se pierde y se inutiliza. Al acercarnos a la Iglesia sentimos la originalidad de lo verdadero, contemplamos al Padre celestial que nos espera fuera de la casa. Nos convence la sensación de lo bueno y bello, y la presencia del fuerte amor que vence a la muerte, y no lo corrupto y dubitativo que se burla del hombre.Escuchemos, pues, el divino desafío de penetrar en el piélago del ayuno, a fin de llegar al puerto de la luz y de la resurrección con todos los santos.

Santa y Gran Cuaresma 2009

lunes, 2 de febrero de 2009

Nuevo Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa


Kiril, el decimosexto Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa, ha sido entronizado este mediodía en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú. En la ceremonia, que duró casi cuatro horas, estuvieron presentes el presidente ruso, Dmitri Medvédev, el primer ministro, Vladímir Putin, mandatarios de diversos países eslavos, representantes de todas las Iglesias Ortodoxas y de otras confesiones.El momento culminante fue cuando a Kiril le fue cambiado el atuendo y fue sentado, tres veces, en el sitial patriarcal o trono, ese momento, repicaron las campanas de la Catedral mientras los clérigos exclamaban: ¡axios!.Finalmente, el nuevo Patriarca recibió los atributos de jefe de la Iglesia Ortodoxa Rusia, el tocado blanco a modo de capucha con la cruz en la parte superior, el manto verde y el bastón de madera que el metropolita Pedro recibió del Patriarca de Constantinopla en 1305.