
La relación con Dios es una relación de amor, de amor infinito. Este amor no encaja en esquemas o en programas, es una llama que se enciende en el hombre y que lo hace inflamar.
“¿Habré sabido expresar suficientemente que Dios no quiere el sufrimiento y que Él no se impone con voluntad amenazadora, sino que ama a todos los seres humanos sin excepción?”. Hermano Roger.
